Control de acceso
El control de acceso es el conjunto de reglas y registros con los que un condominio decide quién entra, cómo se identifica y qué queda registrado.
También se le dice caseta de vigilancia, control de visitas.
El control de acceso empieza en la caseta y termina en el registro. Sin registro, la vigilancia depende de la memoria del guardia en turno y de la lista de papel que se pierde cada cambio de turno.
Qué se registra normalmente
Visitas con nombre y unidad de destino, proveedores y personal de servicio, paquetería que se queda en resguardo, e incidencias del turno. Lo importante no es capturar mucho, sino que la búsqueda funcione cuando alguien pregunta por una entrada de hace tres semanas.
Visitas frecuentes
La empleada doméstica, el profesor de natación, los abuelos que vienen cada domingo. Si el sistema los trata como visita nueva cada vez, la caseta se vuelve un cuello de botella y termina anotando cualquier cosa para no hacer fila. Registrar al frecuente una vez y validarlo rápido después es lo que sostiene el control en horas pico.
Lo que el reglamento tiene que decidir
Si se pide identificación y si se retiene (retenerla suele estar prohibido), qué pasa con las visitas de residentes morosos, cómo se manejan las plataformas de renta corta y qué se hace cuando alguien llega sin anunciarse. Reglas escritas evitan que cada guardia improvise la suya.
En Kondable
El residente invita desde su celular y el visitante llega con un código; la caseta valida la entrada y todo queda en el registro de accesos.
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